Aborrezco los Lunes, supongo que como cualquier ser humano que se disponga a madrugar dicho día. Pero no me voy a poner hablar de los tipos de madrugadores y de como son los Lunes, no, hoy por lo menos no.
Hablaré de mi continua bi-polaridad, de esa sensación de éxtasis que me entra en momento concretos y que a los diez minutos se transforma en una intensa depresión, la cual tiene como fin que vuelva a entrar en éxtasis, lo que comúnmente se llama "círculo vicioso". Odio y a la vez adoro a este maravilloso pero jodido circulo. Y no sé si será por mis excesivos cambios de humor, de los que ya no se puede echar la culpa a las hormonas por lo que empieza a ser preocupante, la cosa es que últimamente mi "bi-polaridad" tiende más a la felicidad que al pesimismo, y eso me gusta. Me gusta mirarte y saber que podría pasarme así las horas, perder la noción del tiempo pero siendo consciente de ello e importándome lo más mínimo. Me encanta llegar a casa y tener unas ganas increíbles de girarme y que estés metido en mi cama aun sabiendo que las probabilidad de que esto pase son realmente nulas. Adoro dormirme pensando y fantaseando con esos maravillosos días en Agosto que tanto ansío. Empiezo a ponerme lo que tu y yo denominamos "empalagosa". Pararé. Y no por el echo de quiera parar, me podría pasar así la vida, si no por el echo de que todo esto me lo echaras en cara. Y no, eso no me apetece nada de nada. Así que si lees esto antes de verme, cuando llegue solo dame un beso, no te regocijes por mis motivaciones, solo dame un beso. Y cállate por una vez.
Na, no serás capaz. No sé porque insito. Acabaré una vez más diciéndote que te quiero, y mucho, como la trucha al trucho. O como una piruleta a un pitufo. Tu eliges.
Bye bye.
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